LA CARGA

ALGO MAS QUE UN SIMPLE RELLENO

La mayoría de fabricantes por lo general utilizan las cargas minerales como la forma económica de bajar costos y hacer más competitivo su producto. Pero, detrás de esta simple costumbre puede haber propiedades sobresalientes a las que no se les saca provecho o problemas de calidad que pueden dañar la duración y desempeño de nuestro producto.

Cuando en las piezas reforzadas con fibras de vidrio, se quiere mejorar un poco la rigidez y de paso bajar los costos, se le adiciona a la resina con que se va a trabajar carbonato de calcio en polvo, malla 200, entre un 10% y un 30% pero esto, conlleva a varias aspectos que se deben tener presente, si en realidad se quiere mejorar la pieza.

La carga

Al adicionar carga mineral a la resina de laminación, puede mejorar la pieza pero, automáticamente la viscosidad de esta aumenta haciendo más difícil la humectación de las fibras de vidrio y en consecuencia, aparece más fuerte el problema de la burbuja o aire atrapado. Se debe entonces trabajar con resinas de laminación que tengan baja viscosidad (350 Cp, centi poises o menos), utilizar una carga mineral técnica, no abusar de la cantidad adicionada de carbonato y  mantener la mezcla, resina/carga, en constante agitación durante todo el trabajo, para ayudar a conseguir la mayor rigidez en la pieza sin sacrificar los costos y la calidad.

Vamos por partes: si la resina que usted emplea viene lista de fábrica, solicite una referencia que tenga baja viscosidad (que venga bien líquida). Si usted mismo la prepara, adicione estireno hasta el límite máximo permitido técnicamente, para no dañar las propiedades del material. No es prudente echar a cálculo el estireno. La menor cantidad de este material es mejor porque el monómero de estireno, aumenta la contracción, la exotermía, ayuda a que las piezas se deformen  y fragiliza el material, lo que daña la calidad final del producto.

Una carga mineral técnica, además de su alta pureza y baja absorción de resina, al contrario de lo que comúnmente se emplea, es en un producto elaborado técnicamente para dar la máxima eficiencia posible. Tienen mezclas de varias granulometrías (tamaños de partícula), gruesa, media y fina, en proporciones especiales que logran baja el consumo de resina y por ende la contracción y la exotermía. Su utilización  elimina los vacíos en el material que normalmente quedaban llenos de resina, logrando bajar la cantidad utilizada de resina que al final, solo será el adhesivo entre las partículas minerales. Generalmente estas cargas técnicas, son un poco más costosas pero su uso da mayor rendimiento y calidad lo que al final compensa.

La agitación constante de la mezcla resina con la carga mineral es fundamental. De no hacerse, los productos se separan rápidamente por su diferencia de densidades y por consiguiente, se tendrá diferentes propiedades de resina aplicada que al final dañaran la calidad de la pieza. Si la resina está muy líquida, no obtendremos la rigidez esperada y si por el contrario, está muy espesa (carga asentada), habrá seguramente muchas burbujas de aire atrapado y además, el material resultante será frágil y quebradizo como una galleta.

 En cuanto al contenido empleado de carga, para rigidizar un poco las piezas fabricadas con fibras de vidrio, se recomienda no exceder más del 30% respecto a la cantidad de resina que se va a utilizar. Con la realidad actual en nuestros mercados, poca oferta de resinas, cargas de regular calidad, poco asentamiento de la resina/fibra con los rodillos adecuados y demás limitaciones, para no afectar la calidad final de las piezas, se prefiere trabajar con contenidos de carga mineral entre un 15%- 20%.

En contraste con lo anterior, las aplicaciones cargadas, sin refuerzo de fibra de vidrio, como el mármol sintético, superficie solida o los poli concretos, la aplicación queda mejor mientras mayor sea la cantidad de carga que se pueda manejar, lográndose porcentajes máximos cercanos al 80% de carga respecto del peso final del compuesto; siempre y cuando, el fabricante tenga la ayuda de equipos, proceso y materias primas especiales.

En nuestros países, es común el empleo de marmolina (polvo que sale del procesamiento del mármol), carbonato de calcio, talco aserrín de madera y a veces arena de cuarzo. Pero, existe una amplia oferta de cargas técnicas disponibles en el mercado que dependiendo de la propiedad que se quiera, bajar costos o dar características especiales a la pieza, se pueden emplear.

la carga

Indudablemente un buen carbonato de calcio (técnico) es lo mejor para bajar costos. El talco, a pesar del color feo que le imparte a la resina,  por su baja dureza, generalmente se utiliza cuando se tiene que lijar o cortar la pieza.  Las masillas hueso duro, son ejemplo del empleo intensivo de esta carga.

Cuando se requiere un fácil lijado/cortado similar al talco pero adicional un bonito color, esto se puede lograr con el empleo de la carga llamada alúmina trihidratada. Este material, es fundamental para producir el material llamado superficie sólida, empleado principalmente en mesones de cocina de alta calidad. La alúmina trihidratada es una carga súper especial que proporciona a la pieza resistencia a la temperatura, retardancía a la llama, alta dureza sin interferir con su fácil lijado y corte posterior. También esta carga es el reemplazo ideal del agente tixotrópico llamado Aerosil o Cab o Sil, empleado para hacer pasta de resane con el gel coat de color, muy empleada en reparaciones del gel coat en  botes o piezas sanitarias. El color de esta pasta queda muy similar y de fácil lijado.

la carga

La resistencia al rallado en la pieza se puede mejorar, al agregarle al gel coat, entre un 20% a 30% de polvo cerámico. Esta carga además, de mejorar también la resistencia a la temperatura, es muy fácil de mezclar y  des airea muy rápido, logrando en comparación con el carbonato de calcio, reducir el número de desperfectos-burbujas  o reparaciones en las piezas.

Otra carga que mejora la resistencia al rallado y a la temperatura, sobre todo en pisos industriales, es la arena de cuarzo. Por favor no confundir esta carga con la arena de rio.

La arena sacada de los ríos, tiene mucho material orgánico, grasa y humedad que daña el secamiento y propiedades finales del material. La arena de cuarzo, puede ser arena de rio que ha sido lavada y secada previamente o el producto de moler piedras, tamizar y mezclar apropiadamente las granulometrías respectivas.

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La conductividad eléctrica y térmica logra mejoras con el empleo de metales en polvo como el hierro, acero, bronce, aluminio, etc. Igual que en el caso anterior, la limalla o viruta conseguida en un taller de metal mecánica la cual, está contaminada de grasa proveniente del refrigerante que se emplea y además tiene una sola granulometría.

Para poder competir en nuestros mercados y prevenir la entrada de producto terminado importado, usted debe ser consciente de que no se trata de utilizar lo que sea más barato si no, emplear también lo que sea más eficiente. De qué sirve una carga bien barata si el resultado es un alto número de piezas que hay que reprocesar, piezas débiles que no cumplen su trabajo o que no duran?

En resumen, sí se puede competir pero, hay que evitar la mala calidad que daña los mercados. En www.fibraplus.com, con gusto ampliara la información y pondrá a su servicio la mejor tecnología disponible.

Imagenes tomadas de google/imagenes

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