Adherencia

ADHERENCIA QUIMICA Vs MECÁNICA

Nuestro material, poliéster reforzado con fibras de vidrio (P.R.F.V.), pese a que las piezas se logran mediante la aplicación de capas de fibra, luego de su completo endurecimiento se obtiene un material ligero, homogéneo y resistente que si se trabaja bien, se puede obtener una resistencia mecánica cercana a la del acero.

Trabajar bien significa entre otras cosas, combinar apropiadamente los diferentes tipos de fibra hasta llegar al espesor adecuado para que la pieza en cuestión, responda satisfactoriamente a las condiciones de trabajo. Con las fibras de vidrio comunes que se trabajan a mano o por aspersión, mayor resistencia implica un mayor espesor o un mayor número de capas. Como aplicar más de tres capas de fibra simultáneamente puede generar mucho calor por la exotérmia de la reacción de endurecimiento de la resina, lo que puede dañar el molde o la pieza, es recomendable hacer el trabajo por partes siempre y cuando no se pierda la tactosidad de la resina.

¿Por qué es tan importante esto último “sin perder la tactosidad de la resina”? Esta es la condición para obtener un material homogéneo y resistente pues se logra una adherencia química entre las capas  proporcionando alta resistencia inter laminar donde,  frente a un esfuerzo mecánico alto, la pieza falla de cualquier forma menos por la unión de las capas de fibra.

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Es por esto que aunque las piezas de fibra tienen la ventaja de que se pueden reparar, nunca una reparación queda tan segura y duradera como la pieza original. En las reparaciones como en los gel coat, donde se aplica la fibra en forma tardía (sin tactosidad) o cuando laminamos tres capas y volvemos a completar el trabajo luego de mucho tiempo de espera (sin tactosidad); la adherencia que obtenemos es solo mecánica, similar a la de un adhesivo, donde el producto que va a realizar la unión se agarra de la micro rugosidad de las superficies. Esta adherencia mecánica, frente a un esfuerzo alto puede fallar fácilmente por la unión de las capas nueva/vieja. En el caso del gel coat, este se puede descascarar con facilidad, muchas veces al desmoldar la pieza. En la literatura, este tema se llama adherencia secundaria.

Otro ejemplo de la importancia de la adherencia química son los buenos fabricantes de moldes. Hasta hace poco (no tenían los sistemas de resinas de bajo perfil) estos “artesanos”, les tocaba trasnochar para no perder la tactosidad entre capas y así poder hacer la secuencia de aplicación de las fibras, lenta pero a su vez, de alta resistencia mecánica, condición necesaria para los buenos moldes.

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Algunos de ustedes pensaran que esto es demasiado extremo pero es la realidad del material. Por lo general, la mayoría de piezas no tienen esfuerzos extremos o están sobre diseñadas y es por esto que nada pasa y dejamos de lado este requisito o se aplican algunos trucos para que el daño por falta de tactosidad, sea menor.

 

Cuando por fuerza mayor o imposibilidad de continuar el trabajo, se deja pasar la tactosidad del material aplicado, resina o gel coat, se debe hacer algunos pasos previos antes de continuar el trabajo. Para un gel coat aplicado con mucha anterioridad, se moja la superficie con estireno con la ayuda de un trapo de algodón o estopa de hilo (wipe) y luego se continúa la aplicación de las diferentes capas de fibra. El estireno trata de recuperar algo de la tactosidad que tenía el material.

En el caso de las capas de fibra ya aplicadas, antes del estireno se recomienda, pulir la superficie con una lija gruesa (80/140/180), eliminar el polvo y aplicar estireno. La mayor rugosidad producida al lijar la fibra mejorará la adherencia de las nuevas capas.

Siempre que se vaya a hacer una reparación o un ensamble de piezas (fibra con fibra o con otro material), para lograr la mejor unión, se debe en lo posible, aumentar el área de contacto donde se aplicará las nuevas capas de fibra, producir la mayor rugosidad posible y en esta superficie lijada, se debe eliminar cualquier contaminación, oxido/humedad existente.

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Los revestimientos para impermeabilizar tanques/materas de concreto o de metal para evitar fugas y/o darles una segunda vida útil, es sin lugar a duda otro ejemplo donde el éxito del trabajo dependerá en gran medida de la buena preparación de la superficie.

Para fortuna para las reparaciones, los ensambles y/o  los revestimientos, donde se quiera mejorar la adherencia del material nuevo sobre el viejo, existe un tipo de resina, relativamente nuevo en el mercado, que aplicado como capa de anclaje o primer, asegura el mejor trabajo posible. Se trata de la resina Dion 9085 de Raichhold o la Derakane 8084 de Ashland o la vipel F017 de AOC; la cual, además de tener alta resistencia al impacto tiene la mayor adherencia posible, casi igual a la adherencia de un poliuretano o una resina epoxica.

Una vez se lija la superficie y se limpia para eliminar contaminación, se aplica una capa de imprimación/sello con la resina 9085. Una vez  esta capa gela y está tactosa, se continúa el trabajo de aplicación de las capas de fibra que se hayan presupuestado.

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En algunas ocasiones, no se trata de un descuido involuntario en nuestro trabajo cuando hay pérdida de la tactosidad en las capas aplicadas. El fenómeno se presenta cuando se emplean ciertas resinas, con aditivos de parafina, donde al terminar su exotérmia y colocarse a temperatura ambiente pierden rápidamente su tactosidad. Esto se debe a que algunos fabricantes de resinas utilizan en su formulación, este tipo de aditivos cuyo objetivo es eliminar la tactosidad residual una vez se haya terminado el trabajo de laminación de la fibra y todo, para facilitar la terminación de la pieza  porque la tactosidad dificulta esta operación.

Hay que tener mucho cuidado cuando se  trabaja con este tipo de resinas pues siempre que se interrumpe la laminación, más de una hora, habrá que lijar toda la superficie para eliminar la parafina y así permitir la buena unión entre capas. El pulido se debe realizar con lija muy gruesa,  grado 20 o similar para eliminar la parafina.

Otro caso similar de pérdida rápida de la tactosidad, es cuando se trabaja en resistencia química con resinas vinilester novolac (9085/470/F017). La alta reactividad de este tipo de resinas hace que la capa aplicada pierda rápidamente su tactosidad.

La buena calidad de nuestro trabajo por lo general involucra sencillos detalles, procedimientos y métodos. Su ejecución cuidadosa sumada a la calidad de los materiales, permiten garantizar el resultado final. Muchas veces como en una reparación, el valor de los materiales es tan bajo que lo que en realidad se cobra es el conocimiento y experiencia necesarios para sacar adelante con éxito el trabajo encomendado.

Imágenes tomada de google/imagenes

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